domingo, 21 de febrero de 2010

¡No mas perdida de los humedales!


El biólogo Luis Germán Naranjo, al hablar sobre la pérdida de los humedales, describe de manera magistral cómo se ha expresado esa actitud en "la conquista" de los ecosistemas colombianos:

"Cuando a pesar de la insistencia de los pantanos por permanecer en donde siempre estuvieron, los nuevos dueños de la tierra reemplazaron los bosques por potreros, el daño ya estaba hecho. Los saberes milenarios ya estaban perdidos y las generaciones que vinieron de ahí en adelante podían edificarse con independencia de una percepción concatenada de las cosas. La identificación parcializada de los fenómenos naturales permitió perpetrar entonces muchas cosas que desde siempre estuvieron proscritas en un mundo en el que todo fluye en relación perpetua. Aprendimos que los caimanes, además de feos, pueden ser peligrosos y resultan buenos convertidos en zapatos. La inutilidad aparente de las garzas y su abundancia ilímite, nos mostraron cuan valiosas podían ser sus plumas en los sombreros de las damas europeas. Y supimos qué tan varonil podía ser amanecer en un pantano derribando patos a tiros de escopeta, así no tuviéramos manera de comernos luego los centenares de

cadáveres. Ni qué decir del agua misma: es tan incómoda cuando llena una extensión de terreno que podría ser convertida en plantación de cereales... Por supuesto que el olor de metano no puede indicar nada que no sea malsano. Es más fácil y moderno fumigar con pesticidas químicos o abrir un canal de drenaje, que protegerse de los zancudos con incómodos mosquiteros a la hora de ir a la cama."


No hay comentarios:

Publicar un comentario